miércoles, 13 de noviembre de 2013

Llegando...

Pregunto ¿Cuánto más tendré que esperar por ti?
Se me hacen eternos los días, suspiro los minutos,
se me congela la sangre y los pensamiento divagan una y otra vez,
trato de imaginarte pero a la vez ya te veo ¿será cierto? tan sólo me queda la fe,
espero y te veo, renuncio a las expectativas y re-afirmo la esperanza en mis convicciones,
en la posibilidad de que así sea, tal y como lo imagino, entonces ha de pasar,
has de emerger con toda tu ternura y fuerza ante mi, con tu presencia intacta y sin temor,
respiro y te veo cerca, ya no necesito buscar más, porque siento que eres tu quién ha de buscar,
pero con la tranquilidad que ha de ser de lo que adolezco cada vez que pienso en ti, en tus manos,
en tu aroma, en tu cálida presencia, como una flor de loto que re-aparece del fango mostrando lo más
hermoso, la pureza entre lo pagano, lo novedoso entre lo trivial, la humedad entre el desierto, eres la lluvia
que necesito para poder refrescar mi alma, florecer y así volver a vivir. Te espero, pero te veo venir,
tan sólo agiliza el paso y ven directo, prometo recibirte de principio a fin...

El amor nace, viene tan pronto como un respiro, qué así sea y así será. ¡Con Amor!