"Germinar o no germinar, ya no hay cuestión, simplemente pasa..."
Nunca me ha resultado útil tener que buscar algo "interesante" para contar. Ahora bien recuerdo que hace unos días estaba mirando una secuencia de hechos que acontecían incesantemente en la urbe, mientras pensaba en el sentido que tiene relacionarse con un otro. Por eso último me refiero a "aquella persona" que puede ocupar el primer y último pensamiento del día, aquella persona que sin ser expertos aprendemos a conocerla de principio a fin, insisto, aquella persona de la cual escribo y no sé aún si está próxima a aparecer en mi vida y de esa manera a transformarla y recrearla una vez más.
Si bien es cierto ¿para qué escribir de algo que no ocurre? lo mismo me pregunté, no tantas veces, no soy tan ociosa, pero lo cierto es que tengo una recurrente sensación interna de que algo que llamamos "etapa, proceso, lalala" se está cerrando, si es que ya no lo hizo.
La semana pasada tuve toda clase de señales, no me gusta llamarlas así, pero son esas sensaciones materializadas y protagonizadas por otros que me conducen a la misma emoción, una alegría...no, es algo más amplio y si pudiera definir esto lo llamaría: "cálido", eso es, una calidez interna que me abraza y a la vez arma en mi un plan que antes no hubiese ideado ni con la ayuda de un otro...siento que esta vez estoy a minutos de estrenar una obra, por cierto la de mi propia vida, veamos qué pasa.
C oN t I n UªR Á... (Por ahora en gestación).
No hay comentarios:
Publicar un comentario